Un objeto es una representación detallada, concreta y particular de un algo. Tal representación determina su identidad, su estado y su comportamiento particular en un momento dado.
Los objetos rodean nuestro mundo; el software simula al mundo real e imita los objetos del mundo.
La programación orientada a objetos expresa un programa como un conjunto de estos objetos, que colaboran entre ellos para realizar tareas. Esto permite hacer los programas y módulos más fáciles de escribir, mantener y reutilizar.
De este modo, el objeto tiene toda la informacion (o atributos) que permiten definirlos e identificarlos entre los objetos de su misma clase.
A su vez, dispone de mecanismos de interacción (los llamados métodos) que favorecen la comunicación entre objetos (de una misma clase o de distintas), y en consecuencia, el cambio de estado en los propios objetos. Esta característica lleva a tratarlos como unidades indivisibles, en las que no se separan (ni deben separarse) información (datos) y procesamiento (métodos).
jueves, 6 de septiembre de 2007
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